Mi experiencia como mamá que concilia

Mi experiencia tras ser mamá

Hace un mes me contactó Usúe Madinavetia. La conozco desde que era redactora de la revista El Publicista con lo que yo colaboraba asiduamente. Había sido mamá y se había tirado de cabeza a crear el proyecto Mujeres-Directivas.com. Su primer reto: crear un ebook explicando cómo ha sido nuestra experiencia con la conciliación. Os animo a descargaros este ebook #mamiconcilia aquí. Es fantástico, recoge muchos testimonios y muy diversos de mujeres en el ámbito de la comunicación y el marketing, siempre desde puestos directivos. Me siento muy orgullosa de que haya contado conmigo en este proyecto. En este post quiero compartir con todas vosotras lo que ha sido mi experiencia en temas de conciliación. Es el texto que aparece en el ebook en la pg. 57. Espero que os guste y me encantaría recibir vuestros comentarios.

Mi experiencia tras ser mamá 3

En un momento de mi vida escribí mi Lead (Leadership Assesment and Development). Fue estudiando en Esade. Es un programa de desarrollo de liderazgo, basado en el modelo de inteligencia emocional de Daniel Goleman y Richard Boyatzis. Allí después de explorar mi visión de futuro, mis valores, lo que había sido mi carrera profesional y mi visión personal de la vida, trabajé a fondo para redactar las cosas que me gustarían hacer antes de morir. Suena muy fuerte pero es totalmente necesario. Definí lo que quería que fuera una jornada laboral en 2015. El ejercicio me pedía que me proyectara en el futuro, que desarrollara la imagen de cómo esperaba y soñaba que sería mi vida y mi trabajo en esa fecha. Por aquel entonces yo era una mujer muy estresada, sin hijos, todo el día con el portátil a cuestas. No era ambiciosa pero sí competitiva y muy orientada al logro. En mi Lead escribí frases como las que aquí transcribo: “En 2015 espero estar en mi casa grande y blanca, de techos altos y amplios ventanales, rodeada de luz, de mar y de mis hijos que estudian mientras yo acabo mi trabajo. Soy free lance y me dedico a asesorar a empresas y personas. Trabajo en los proyectos que me gustan tranquilamente desde mi casa. Hago lo que más me gusta: escribir. Me contratan para dar conferencias o asesorar a marcas y empresas en sus procesos de comunicación. Las personas siguen siendo lo más importante en mi vida. Me siento relajada y de buen humor. Mis hijos son también muy creativos”…

Entonces yo no sabía que iba a ser de mi vida, no tenía ni idea de si podría ser madre o no, no sabía que tendría un blog… Pero ya tenía claro qué me gustaba y qué no, para qué servía y para lo qué no. Mis jornadas eran maratonianas en la agencia. Tenía que asesorar a directores de comunicación de grandes y pequeñas empresas, traerles la última novedad, mi trabajo era pura innovación. Me hizo aprender mucho, no sólo de tendencias, sino de la vida, de las personas. Me enseñó a no tener miedo, a buscar soluciones, a confiar en mis capacidades. Me enseñó a ser asertiva y decir que no. Por el camino fui tirando las piedras de mi mochila. Fui arrojando aquellas creencias limitadoras que me habían ayudado a crecer, a llegar hasta donde estaba, pero que ahora me paralizaban. Mi maternidad fue el empuje definitivo.

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¿Iba a perderme la infancia de mi hijo con lo que me había costado tenerlo? ¿Iba a marcharme de casa a las 8:00 h. para regresar a las 20:00 h. como pronto? Aquí tomé mi primera decisión: reduje mi jornada laboral. En la empresa me lo permitieron. La dirección era comprensiva, aunque con el tiempo observé cómo me apartaba. Sabía que mi tiempo era limitado y que no podía contar conmigo para según qué reuniones y proyectos. Aunque yo quería demostrar incansablemente que podía y que llegaba a todo y esto, creedme, era agotador. No culpo a la empresa. Seguramente soy de las pocas personas que empatiza, entiende y perdona. Tengo claro que somos las personas quienes decidimos nuestro camino y nadie está a merced de nuestras circunstancias. La reducción de sueldo acompañó a la horaria. Eso sí, debía estar localizada, con móvil y mail, las mismas horas aún sin cobrarlas. No obstante, era feliz observando a mi hijo. Aprendí a renunciar, aprendí a conformarme, aprendía a no llorar. Contemplaba la injusticia, pero no sentía impunidad más bien un desinterés creciente. Ahí empezó mi nueva vida. Como en la parábola de la rana ¿La conocéis? Si hubiera estado en una olla con agua hirviendo hubiera saltado inmediatamente, pero cuando realmente te quemas y puedes morir, literalmente hervida, es cuando el agua está caliente y tú dentro, tan a gusto, perdiendo el sentido de lo que quieres, acomodándote en algo que ya no es para ti.

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En este proceso reflexivo estaba cuando conseguí quedarme embarazada de nuevo. Ahora de una preciosa niña. No explico las vicisitudes que viví pero me sirvieron para salir aún más reforzada y, sobre todo, para entender qué es lo verdaderamente importante en la vida. Mi trabajo de directiva se había convertido en un bodrio, un aburrimiento. No aprendía de nadie y me pasaba todo el día enseñando a los demás. Esto suena muy pedante pero si alguna vez os pasa haced como Leonardo da Vinci, huir. Buscar otro entorno más creativo, más innovador, no os acomodéis, no os queméis.

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Mi amigos me decían: “Bueno, tú lo tienes fácil, sabes lo que quieres, tienes contactos, tienes ideas…” No me sirven esas justificaciones. Y no son verdad, nunca ha sido fácil. Siempre me he planteado mis decisiones y he dudado día sí y día también de que fueran las acertadas. No soy superwoman.

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Todos tenemos que tener ganas de mejorar y aprender cada día. Hasta los que no se crean que son capaces de hacerlo. Tenemos que tener claro que una silla, un trabajo no es para siempre, que una empresa puede ir un día bien y un día mal, puede regarte como semilla, darte todas las condiciones para que crezcas profesionalmente en época de bonanza, pero el tamaño, la altura que alcances como árbol solo depende de ti mismo. Todo depende de nuestra constancia, de sembrar el trébol, de buscar la mejor tierra para abonarlo, de recoger un día los frutos de nuestra buena suerte y prosperidad, tanto en la vida como en los negocios.

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En mi experiencia como directiva, profesional y madre que quería conciliar hubieron renuncias, por supuesto, decisiones complicadas, claro que sí, malabarismos, cómo no, pero no había paso atrás. La vida me lo pedía, el cuerpo me lo pedía, la conciencia me lo pedía. Y lo vi claro y con el corazón, porque lo esencial siempre es invisible a los ojos.

Muchas gracias por esta oportunidad Usúe.

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40 comentarios

  • Respuesta Walewska 30/04/2014 at 12:00

    Bueno, amiga, yo estoy en el camino de cumplir mi sueño que es exactamente el mismo que el tuyo, y leerte es toda una inspiración. Hasta ganas de llorar me dan, de lo boba que me pongo. ¡Qué feliz me siento de contar contigo como amiga! ¡Qué grande eres, coño!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 30/04/2014 at 15:00

      Gracias Sara, es precioso leer lo que me escribes. Me emociona, de verdad. Es un texto muy profundo e importante para mi. Lo he sacado de bien adentro. Yo también estoy muy orgullosa de que seas mi amiga. Un beso gigante

  • Respuesta Gi 30/04/2014 at 12:24

    Inspirador María José.

    Gracias por compartirlo.

    Un beso gigantezco!

  • Respuesta Marta Chincha Rabincha 30/04/2014 at 12:25

    Me ha encantado leer tu experiencia y por supuesto ver esas fotos preciosas que has puesto disfrutando de tus hijos!!! Ya que pides mi experiencia, yo antes de crear nuestra tienda online, la cual me facilita y ayuda a conciliar mi vida laboral actual y familiar, trabajé durante algunos años en una ingeniería de proyectos y estudios medioambiental (nada que ver con la tienda) con una jornada maratoniana de sol a sol, estresante donde las hayas ocupando un puesto como jefa de proyectos y estudios, pero igual que a ti cuando me quedé embarazada de mi hija y sobretodo cuando la tuve en mis brazos comprendí y entendí que eso no es lo que quería porque no quería renunciar a críar y ver crecer a mi pequeña, así que a pesar de que no me dejaron reducirme la jornada, dejé de regalar mi tiempo que no cobraba, me limitaba al horario estricto no regalaba ni un minuto, porque estaba deseando llegar a casa para ver y disfrutar de mi pequeña y bueno los fines de semana eran sagrados móvil de curro apagado, email y desconexión absoluta con el trabajo cayera quien cayera, eran para disfrutarlos íntegramente con mi familia, que era lo que más feliz me hacía, no había marcha atrás, y eso supuso que claro me quitaron algunas responsabilidades (de lo cual te digo que me alegré y fue como quitarme un gran peso de encima, era mucho más feliz en mi trabajo que antes, la verdad) y cuando cerraron la empresa hace ya más de tres años y me echaron, pues por un lado estaba triste pero por otro pensé ahora podré dedicarle muchísimo más tiempo a críar y disfrutar de mi hija y mi pareja, y podré trabajar mucho más en el proyecto que habíamos empezado hacía poco juntos Jorge y yo, es decir, en Chincha Rabincha. Y si te digo la verdad no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé, difíciles y complicadas a veces, por supuesto, pero a veces hay que hacerle caso al corazón, a tu cuerpo y a tu intuición pocas veces se equivocan. Un besazo guapetona!! Y muchas gracias por darnos la oportunidad de contar aquí un poquito de nuestras experiencias.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 30/04/2014 at 15:02

      Gracias a ti Marta por compartirla ;-) No sé lo que pensaré de aquí unos años quizás escriba otro lead cuando mis hijos sean mayores. Ahora estoy haciendo lo que me dice el corazón. Besitos guapa

  • Respuesta laura_pkfdly 30/04/2014 at 12:53

    preciosa entrada maría josé… tienes razón que en esta vida hay que saber priorizar y ver lo qué es realmente importante.
    me alegro que hayas podido conciliar, aunque estoy segura que no habrá sido fácil, ni por las circunstancias ni por la dificultad de tomar decisiones
    de verdad que me ha encantado…..
    laura

  • Respuesta Una Mamá Diseñadora 30/04/2014 at 12:57

    Me ha emocionado tu post. Te admiro Maria José, y no tanto como profesional o directiva sino como madre y como persona. Estoy encantada de tenerte en mi vida. Gracias por enseñarme cada día. Un abrazo enorme.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 30/04/2014 at 15:03

      Me salta la lagrimilla Marta. No tengo palabras para darte una respuesta a tu comentario. Te daré un enorme beso la próxima vez que te vea

  • Respuesta Isabel-Fascommoda 30/04/2014 at 13:15

    Me ha encantado!!! Enhorabuena guapa!

  • Respuesta Vicky de la cruz 30/04/2014 at 13:58

    Bueno, en mi caso, he sido mamà en enero y me acaban de comunicar que no me renuevan en el trabajo así que conciliación, lo que se dice conciliación….poca.
    Tengo ahora una época muy bonita para disfrutar de mi princesa y replantearme muchas cosas. Ojalá se me dé igual de bien que a ti!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 30/04/2014 at 14:50

      Ya verás Vicky el tiempo que pases con ella no se va a repetir. Disfrútalo. Gracias por leerme. Besitos

  • Respuesta Silvia 30/04/2014 at 16:23

    Sólo puedo decirte que enhorabuena. La verdad es que siento a la vez alegría por ti y envidia porque yo no lo he conseguido aún.
    Hace ya 8 años que nació mi primera hija, yo era una profesional informática, e ilusa de mí, creí que era mi derecho poder reducir mi jornada y conciliar. Pero no, no pude. Al principio sí, pero cuando tuve la segunda niña (a los dos años) y se dieron cuenta de que iba a ser difícil que volviera a mi horario habitual me empezaron a hacer el vacío. Me relegaron a tareas administrativas, cosa que tampoco me importó mucho, y al final acabaron por echarme (cosa que tampoco me importó, con la indemnización correspondiente porque pensé que me serviría para conseguir algo mejor).
    La mala suerte es que no he encontrado nada mejor. Es más, no he encontrado nada. Después de 6 años de buscar sin resultados un trabajo de Ingeniera Informática que me permita conciliar con mi vida familiar, no lo he encontrado.
    Siento dar el toque negativo aquí, pero es para dar la otra visión. Que aunque tengas clarísimo lo que quieres, a veces no lo consigues.
    En mi sector nadie quiere contratar hoy por hoy a una madre de familia numerosa (durante estos años he tenido otra niña), de más de 40 años, y con la inocente intención de conciliar.
    Ojalá tenga una idea genial que me permita cambiar de sector, pero hoy por hoy no la he tenido.
    Suerte a las que estáis intentando conciliar. A mí me parece que tendría que ser un derecho pero hoy en día es una suerte.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 20:50

      Hola Silvia, en primer lugar gracias por comentar y contar tu experiencia. Solo puede decirte que no pierdas nunca la esperanza, ni la ilusión, dibuja tu meta y marca objetivos ‘smart’ (concretos, medibles, alcanzables, realistas y en un plazo de tiempo). Así poco a poco conseguirás andar tu camino. Mucha suerte. Un abrazo

  • Respuesta Helena Ramada 30/04/2014 at 17:39

    Repito lo que ya te he dicho, me ha encantado el post, me he emocionado y me ha hecho regresar a la época en que nació mi hija, que ya tiene 14 años. En ese momento yo tenía un trabajo que me entusiasmaba, muy creativo, pero en el que empezabas de cero con cada proyecto. Cuando Clara nació estuvo muy malita, enseguida se recuperó, pero mi cabeza había hecho un click irreversible. Continué con mi adorado teatro durante su primer año de vida, pero terminé con un montaje en el Teatre Nacional y a los 10 días de estar en casa el subidón de ambas era de campeonato. Así que decidí dejar de trabajar, desgraciadamente era imposible plantear una reducción de jornada. Y así estuve más de tres años, ejerciendo de mamá a jornada completa, una experiencia intensa, especial, no siempre perfecta, a veces un poco solitaria, pero maravillosa. Si antes de tener a mi hija me lo dicen no me lo habría creído, ¡yo sin trabajar!
    Cuando Clara tenía cuatro años volví a trabajar, ahora recuperando mis orígenes de periodista, priorizando tener un horario y economía que se ajustasen a mi nueva vida. Y así hasta ahora: en los últimos años he tenido la ocasión de trabajar, aprender e incluso emprender. Hoy en día tengo mi empresa y trabajo (muchas horas) desde casa. Pero tengo la certeza de que he podido y puedo disfrutar muchísimo de mi hija, no me arrepiento de nada. Conciliar poco, la verdad… he renunciado a una pasión, pero he descubierto otras.
    Gracias por llevarme a reflexionar sobre este tema, siempre consigues ponerme en modo on. Una abrazo, amiga.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 20:52

      Todo descubrimiento conlleva una renuncia. Quien no quiere renunciar a nada no consigue descubrir nada nuevo. Me encanta lo que cuentas Helena. Sé que trabajas muchas horas pero sé que también disfrutas mucho de tu hija y eso ella lo recordará toda la vida. Gracias por compartir aquí tu experiencia. Un fuerte abrazo

  • Respuesta Benjamín Recacha 30/04/2014 at 23:22

    Tremendo artículo, María José. Tremendo en este caso es un adjetivo positivo, lo más positivo que puedas imaginar. Dice mucho y bueno sobre tu persona lo que explicas aquí y tengo que confesar (no me avergüenza decirlo) que has llegado a emocionarme.
    Yo también estoy viviendo un proceso muy importante de cambio en mi vida profesional e, inevitablemente, también en la personal. El desencadenante no ha sido el mismo, pero como tú, y aunque hay momentos de duda, me siento muy bien conmigo mismo. Sé que es esto lo que quiero hacer y tengo claro el camino a seguir.
    Siempre he sido una persona muy positiva, pero ha habido momentos en que me he sentido mal, agobiado, presionado, incompleto. No disfrutaba con lo que hacía. Hay tantísima gente valiosísima a la que le ocurre y se pasa los años desperdiciando su esfuerzo y su talento…
    Lo mejor que uno puede hacer con su vida es tomar las riendas, darse cuenta de qué es lo que quiere, con qué se siente feliz (que no perpetuamente contento, no creo que la felicidad sea estar siempre con la sonrisa puesta) e ir a por ello. La queja y la autocompasión no son constructivas. Hay que enfadarse e indignarse cuando la situación lo merece, por supuesto que sí, pero ello no debe llevarnos a la comodidad, a instalarnos en la queja como justificación para eludir la responsabilidad.
    En fin, que me enrollo como una persiana. Has escrito una reflexión maravillosa, inspiradora, y quería decírtelo. Un abrazo y felicidades por tu felicidad. Me alegro mucho de haberte reencontrado en este mundo virtual, pero tan real y con frecuencia tan humano. :)

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 20:56

      No te enrollas, me parece precioso lo que dices. Nada es fácil ni ha sido fácil. La incertidumbre siempre nos persigue, pero valoro la felicidad que hay en mi y no me paso el día buscándola fuera. No puedo permitirme quejarme, no puedo desperdiciar mis pensamientos en nada negativo que no me ayude a reinventarme cada día. No sé donde estaré de aquí a cuatro años, pero sí que sé dónde estoy hoy y ahora. Un abrazo enorme amigo

  • Respuesta Laura Alvarez 01/05/2014 at 8:00

    Precioso post.
    Gracias por compartir con nosotras. Tenemos objetivos parecidos pero estamos en distintas partes del globo.
    ¡Enhorabuena por tu entereza!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 20:56

      Laura ¿Eres de Argentina? Mil gracias por leerme y comentar. Un beso desde Barcelona

  • Respuesta isa 01/05/2014 at 8:23

    No sabes lo identificada que me siento con lo que has contado. Gracias :-)

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 21:11

      Gracias Isa, hace tiempo que nos conocimos en una mesa redonda y desde entonces nos seguimos virtualmente. Me ha hecho mucha ilusión tu comentario. Te deseo lo mejor. Mil besos y a ver si volvemos a vernos

  • Respuesta Planeando ser padres 01/05/2014 at 9:13

    Hace 2 semanas conté yo mi no conciliación laboral y como me he convertido en mamá y bloguera 24 horas por no querer abandonar a mi bichilla durante esas jornadas maratonianas que prácticamente me relegarían a ejercer de madre los fines de semana (y con suerte). Pero lo peor de todo es que yo no era directiva ¡sino la becaria!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 20:57

      Jajajajaja la decisión es la misma, créeme. Te agradezco muchísimo el comentario. Besitos

  • Respuesta carmen 01/05/2014 at 9:52

    Hola María:
    Me encantó tu post, en la vida siempre hay que tomar decisiones y seguro ellas marcarán el rumbo de tu vida, Yo también tuve que aparcar por un tiempo mi vida profesional para dedicarme a mis hijos y te aseguro que a dia de hoy estoy convencida que fue lo correcto. No es fácil, cuando tu trabajo no te permite disfrutar de tu familia, hay que plantearse otros caminos como lo hiciste tú y cuando tienes las ideas claras es difícil que te equivoques. Cuando te conocí una de las cosas que me impresionó es que me explicabas que habias decidido seguir amamantando aún a pesar de estar ocupada con tus proyectos pero que tú habías aprendido a conciliar las dos cosas. Eso es de una persona muy valiente y por eso te felicito y ya desde mi experiencia te digo que no te arrepentirás de la decisión que has tomado. Un abrazo y nos vemos el 31 de mayo.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 21:10

      Gracias Carmen por tus palabras de ánimo. Siempre pienso que la vida es muy larga y da muchas vueltas. No sé dónde estaré mañana ni que me apetecerá hacer. A veces incluso pienso que la vida es muy corta y no hay que darle tantas vueltas, así que mejor vivir el presente de manera intenso sin pensar en lo que me apetecerá mañana hacer ¿Verdad? ;-) Un besito

  • Respuesta Cristina Aced 01/05/2014 at 11:35

    Preciosa reflexión. Al leer tu post me he acordado de aquel viaje en AVE que compartimos hace tiempo y donde compartimos risas y confidencias :) ¿Te acuerdas?

    Seguro que el camino no ha sido fácil (¡y tampoco ahora es sencillo!) pero solo con ver tu sonrisa y oírte hablar de tus peques y de tu familia queda claro que estás donde quieres estar, viviendo como siempre has soñado. ¡Tu LEAD se ha hecho realidad! Y te admiro por ello :) No cambies nunca.

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 21:08

      Gracias Cris. Qué bonito que te acuerdes de aquel viaje, la verdad es que como soy tan cotorra ya no sé ni que debí explicarte jajajaja. Mil gracias por leerme y comentar. Es un orgullo para mi verte escribiendo en mi blog. Un abrazo cariño

  • Respuesta elena 01/05/2014 at 18:26

    Me ha encantado tu post Maria José, y te doy la enhorabuena por haber tomado esas decisiones, sin duda para mi acertadas! Estoy en ese momento de la vida en el que mi familia pesa mas en la balanza.
    Tengo que leer el libro, pero tengo dos preguntas para ti, a ver si me puedes dar tu opinión. 1. Crees que la conciliacion solo es posible teniendo tu propio negocio? Y 2, ya se que en la vida hay que hacer elecciones y priorizar, pero crees que es posible triunfar profesionalmente y conciliar? Muchas gracias por compartir tu experiencia!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 04/05/2014 at 21:07

      Hola Elena, ¿que es para ti triunfar profesionalmente? Para mi triunfar profesionalmente significa hacer lo que te gusta todo el tiempo. Significa trabajar de madrugada por puro placer sin que te importe, sin sentirte obligada a ello. Fíjate que en ningún momento me preocupan ni la posición (ser Directora de…) ni el sueldo (cobrar tantos mil…) He visto a tantos directivos con sus tarjetas VISA de empresa, sus coches de empresa, su vida llena de lujo irreal que esta crisis ha dejado sin nada. Al final todo era una burbuja. Tu riqueza está en ti nunca en el cargo que pone una tarjeta ni en la silla que ocupas.
      Y a la pregunta uno (ya que he empezado por la dos) pienso que por supuesto se puede conciliar sin ser emprendedor. De hecho los emprendedores concilian poco. Eso te lo aseguro. Hay muchas empresas que sí están por la labor. Un beso.

  • Respuesta Usúe 06/05/2014 at 9:05

    Hola María José:
    por fin he tenido tiempo de echar un vistazo a tu post. Aunque ya había leído el texto para el libro, me ha encantado verlo ilustrado con esas preciosas fotos y también que cuentes cómo te decidiste a participar en #mamiconcilia
    Muchas gracias!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 06/05/2014 at 11:31

      Gracias a ti cariño por hacerme partícipe de tu proyecto. No sabes las de mamás que me han escrito al mail contándome sus historias, habría como para escribir otro libro. Un abrazo enorme

  • Respuesta Leticia del Corral 12/05/2014 at 8:09

    Yo ya hace dos años tome la decision de dejar mi trabajo de directiva y dedicarme, al menos por un tiempo a mis hijas, en mi caso, comence el blog como una forma de estar en contacto con el mundo del marketing y la estrategia que es mi pasion…y ahora lo que me encanta es el blog :-D
    Me he sentido muy identificada con tu articulo. Gracias!!

    • Respuesta Maria Jose Cayuela 12/05/2014 at 13:09

      Gracias a ti Leticia por leerme y por comentar ;-) Me agrada mucho que hayan más mamás como yo. Me siento muy acompañada con vosotras. Un beso

  • Respuesta Mi experiencia como mamá que concilia | Baby Blogs 13/05/2014 at 22:57

    […] Mi experiencia como mamá que concilia […]

  • Respuesta Mar 07/07/2014 at 16:41

    Mientras leía tu post he sentido dentro de mi la fuerza del creer en una misma, de romper esos lazos que nos hacemos a cosas que ya no nos aportan valor y apostar por otras nuevas. Estoy totalmente de acuerdo en que no debes dejar de querer crecer porqué al final te queda lo que has experimentado por ti misma.
    Un abrazo!

  • Respuesta Construyendo felicidad con Coca-Cola | Blog de moda infantil, ropa de bebé y puericultura 03/07/2015 at 9:34

    […] Allí dejé mi testimonio de cómo me convertí en una madre que concilia. Podéis leerlo aquí. Precisamente hoy me voy con ella a la radio, a la cadena SER en Barcelona, para hablar de esta […]

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